Propuesta · Alianza Canadá–América Latina
Una herramienta tan sencilla que el pequeño productor de cabras y ovejas registra su rebaño hablando, sin internet, y recibe de vuelta una decisión clara.
El protagonista
En los cañones de Santander, el desierto de La Guajira y los altiplanos de Boyacá y Cundinamarca, miles de familias viven de las cabras y las ovejas. Conocen a cada animal; solo les falta una forma sencilla de que sus datos trabajen para ellos.
El dato más valioso es el que el pastor no tiene que escribir.
El desafío, visto desde el campo
La tecnología ganadera existe, pero fue pensada para fincas grandes, con energía y buena señal. En un cañón, con las manos ocupadas entre los animales y sin una raya de internet, un formulario en una pantalla no sirve de nada.
Por eso el verdadero cuello de botella de cualquier programa serio es siempre el mismo: cómo se captura el dato allí, sin fricción. Es, en las propias palabras del proyecto, la principal necesidad por resolver.
La idea
El productor le habla a su celular: «la 47 parió dos crías». No escribe nada.
El dato queda en el teléfono, aunque no haya señal. Se sincroniza solo cuando vuelve la conexión.
Días después recibe un mensaje claro: «Revisa la cabra 12: lleva 3 días comiendo menos».
Así se ve en la práctica
Entre la roca del cañón, un cabrero registra un nacimiento con la voz mientras sigue caminando.
Una productora toma una foto del arete y el sistema reconoce al animal. Sin escribir una letra.
Un pastor recibe el aviso de la ventana de monta de su lote y actúa esa misma semana.
Una familia sabe cuándo conviene vender su lote: peso óptimo y buen precio.
Alineado con el programa
No es un componente más del programa: es el hilo que atraviesa y hace medible cada uno de sus pilares, desde la genética hasta el mercado.
El registro de desempeño en campo que hace posible la evaluación genética de cada rebaño.
Lectura del forraje y de la carga animal para enfrentar sequías y escasez de pasto.
Historial sanitario y trazabilidad que conecta al pequeño productor con los sistemas nacionales.
Cuándo y dónde vender —peso óptimo y mejor precio— al alcance de la mano.
Del dato a la decisión
Lenguaje simple, una acción clara. El productor decide; la herramienta solo le muestra el camino.
La ruta por etapas
Cada etapa se cierra solo cuando responde una pregunta clave. Esa respuesta —la información que ganamos— es la que autoriza pasar a la siguiente. No se invierte a ciegas: se invierte sobre lo aprendido.
Captura por voz vía WhatsApp de eventos simples, censo digital y funcionamiento sin conexión, sobre un subconjunto del rebaño.
Que un campesino real registra sin acompañamiento y que el dato llega limpio y estructurado.
Si la fricción baja lo suficiente para que el productor adopte la herramienta por su cuenta.
Registro completo de los 120 animales, identidad por arete, captura por foto, primeras alertas y formación de aprendices.
Adopción con productores reales y utilidad concreta de las alertas en su día a día.
Si el sistema aguanta la operación real y genera los datos necesarios para entrenar los modelos.
Modelos de celo, salud, peso y forraje (satélite), inteligencia de mercado y momento de venta, y trazabilidad nacional.
Precisión validada contra la realidad: el celo detectado que termina en preñez, el peso estimado frente a la báscula.
Si los modelos son lo bastante confiables para decidir sobre ellos y para sostener el escalamiento.
Del rebaño piloto a productores en varias regiones, conectividad para zonas sin señal, vínculo con mercados y expansión regional.
Que el costo por productor cabe en su margen y que los modelos mejoran a medida que llegan más datos.
Si el modelo se sostiene económicamente y escala por sí solo más allá del piloto.
Inversión estimada
| Fase | Inversión (rango) | Horizonte | Fuente probable |
|---|---|---|---|
| 01 · Prototipo de captura | US$ 1.000 – 2.500 | 3–5 meses | Recursos propios |
| 02 · Piloto con el rebaño | US$ 4.000 – 9.000 | 4–6 meses | Propios / capital semilla |
| 03 · Inteligencia productiva | US$ 150 mil – 500 mil | 12–18 meses | Cooperación + aliados |
| 04 · Escala en el territorio | US$ 0,5 – 2 millones | 18–30 meses | Cooperación + regalías + ingresos |
Cifras de alto nivel, en rangos, para planeación. Las dos primeras fases son de baja inversión y alta información: validan lo esencial antes de comprometer recursos mayores.
Por qué así
Funciona sin conexión. Guarda el dato en el campo y sincroniza cuando puede.
Pensado para el margen del pequeño productor, no para la finca industrial.
Construido con y para técnicos y extensionistas del territorio, que lo sostienen más allá del financiamiento.
Una solución hecha para la realidad de Colombia, y exportable al resto de la región.
Lo que esperaríamos lograr
La tecnología solo sirve si llega a las manos del campesino y lo deja decidir. Esa es la propuesta: poner lo más avanzado al servicio de lo más sencillo, junto a las comunidades que sostienen la ovino-caprinocultura de Colombia.
El plan de desarrollo está en su pestaña Plan, con clave de acceso